Resumen
Las infecciones de las vías altas en la infancia tienen una elevada incidencia y son fuente habitual de consultas, cuyo manejo a veces es controvertido por la excesiva utilización de medicación. El anillo de Waldeyer actúa como un paraguas protector, al impedir muchas veces el progreso de las infecciones al resto del organismo. En ocasiones, por circunstancias poco conocidas, esa protección puede perderse y causar una patología relevante para la salud del niño.
Presentamos el caso de una niña con un proceso realmente poco frecuente en la infancia, que es preciso diagnosticar con prontitud para evitar su progreso. El flemón periamigdalar es el primer síntoma de un absceso y, a pesar de que la primera intención terapéutica es el ingreso de los pacientes, administrar tratamiento intravenoso y realizar exámenes complementarios complejos, en bastantes casos podría adoptarse una actitud más conservadora, que fue la que se siguió en esta paciente.
Se revisa la bibliografía para conocer los últimos cambios en la actuación ante esta patología.









